Mariano Fortuny

Mariano Fortuny es, sin duda, uno de los grandes pintores del arte español. Quizás el conocimiento por parte del gran público de su obra, no esté a la altura de su calidad como pintor, dibujante y grabador. Quizás la sombra de Goya era demasiado alargada y estaba demasiado reciente.

Afortunadamente, el Museo del Prado ha inaugurado una exposición en la que se reúnen 170 obras, y que permanecerá abierta hasta el 18 de marzo de 2018.

Fuente de todas las imágenes: Wikimedia Commons.

https://www.museodelprado.es/actualidad/exposicion/fortuny-1838-1874/8216331b-8024-4d46-8a6a-f6ba89095f02

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Santa María dei Fiore. El comienzo del renacer.

Artículo perteneciente a la sección Huellas de Cultura de la revista Letras de Parnaso nº62

Solemos tener presente, aquellos que mostramos un cierto interés por la cultura, un esquema más o menos definido en nuestras cabezas de los distintos periodos históricos y artísticos. Creamos una raya que nos sirve para dividir en compartimentos más pequeños la historia y así poder afrontarla con mayor claridad. Esto, obviamente, no es así, no existe una fecha marcada en el calendario en la que comience la Edad Moderna, o de inicio el Barroco. No obstante, en algunas ocasiones, hay hitos que son tomados como puntos de partida para realizar esas divisiones. Este es el caso de la obra que hoy nos ocupa, la iglesia de Santa María dei Fiori, la Catedral de Florencia. 

Ocurre a menudo en los malos manuales de historia del arte y en el imaginario colectivo, tendente tristemente en los últimos tiempos al resumen y el titular fácil, que al hablar de la catedral de Florencia se reduce todo a la grandiosa cúpula de Brunelleschi.  Pero dicha cúpula se sustenta sobre una iglesia no menos grandiosa y de justicia es que le prestemos algo de atención. 

El duomo (del latín domus, casa), pues tal es el nombre de la catedral florentina, se concibió, como muchas iglesias de origen tardomedieval, como edificio cívico y religioso. Aunque sea salirnos del guion establecido recordaremos brevemente que el origen de la tipología habitual de las iglesias, incluso una de las formas de nombrarlas, tiene su origen en las “basílicas” romanas que era edificios destinados a cuestiones civiles; reuniones, asuntos de justicia, mercados, etc. Al crecer el cristianismo, y con él el número de fieles que acudían a sus distintas celebraciones, se hacían necesarios edificios que pudieran albergar a un considerable número de personas, optándose por la tipología romana comentada como mejor solución. 

El edificio fue financiado por la República de Florencia y por el gremio de artesanos de la lana, algo también habitual en la época. Sobre la pequeña iglesia de Santa Reparata, Arnolfo di Cambio, que al parecer ya había trabajado en algunas basílicas paleocristianas de Roma, proyecta un edificio que comenzará a construirse en 1296. A partir de aquí, y como suele ser habitual, la historia de la construcción del edificio se torna compleja y controvertida; pasan por la maestría de la fábrica Giotto, Francesco Talenti, Andrea Pisano… la obra sufre diversos parones, la rivalidad con Pisa en la construcción del campanile externo…cuestiones que sobrepasan la intención de rápidas, pero incitantes pinceladas, que siempre ha intentado tener este espacio.  

Sea como fuere, la basílica queda constituida con tres naves, la central de mayor desarrollo y un transepto que se muestra en planta tan solo a través de dos capillas poligonales, una tercera, a modo de absidiolo, aparece tras el crucero. 

Y ahora sí, llegamos al año 1418 en el que mediante concurso se adjudica a Brunelleschi la construcción de la cúpula que debía coronar el templo. El reto no era pequeño, se trataba de cubrir un diámetro de 42 metros, esto suponía que la construcción de una cimbra (un andamio de madera que sirve para la construcción de arcos y bóvedas) se hacía poco menos que imposible. Brunelleschi resolvió el asunto construyendo dos casquetes, haciendo que el exterior se sustente sobre el interior mediante un armazón de listones de maderas y ladrillos engarzados, una configuración llamada “en espina de pez”. Así la construcción va subiendo por medio de anillos concéntricos que se van autosustentando.  Al exterior, contrastan los ocho plementos de ladrillo, con los nervios de mármol blanco que los separan. Estos nervios, intencionadamente estilizados, acuden a su encuentro en la alargada linterna, obra también de Brunelleschi que corona el conjunto, dotando así a la inmensa cúpula de una ligereza inusitada que sobrecoge e impresiona al visitante. Vayan y compruébenlo. 

Fuente de la imagen: Wikimedia Commons

Dora Roda. Un realismo más allá de la realidad.

Adentrarse en la obra de Dora Roda es adentrarse en un mundo de melancolía y belleza en el que lo más trascendental de la figura humana nos lleva, inevitablemente, a plantearnos eternas preguntas acerca del sentido y el sinsentido de la vida. De sus pinturas, de su estética, mana tal complejidad que casi de inmediato nos sentimos “atrapados” por esa imagen que nos lanza, como si de un espejo se tratase, cuestiones a las que buscamos respuesta de forma inconsciente, olvidando casi la imagen en sí misma.

La pintora nace en Bilbao y antes de empezar a hablar, ya sus juguetes favoritos eran los lápices con los que hacía algo más que garabatear, mostrando así esa inexplicable inclinación a un determinado arte desde la más temprana infancia propia de los genios. Expuso en Madrid, en la galería Fenici, (1990) y en Cartagena en la galería Wsell. Además de su obra pictórica, desarrolló una intensa labor como ilustradora, cabe destacar en este sentido la ilustración del libro Rastro de Dios de Montserrat del Amo y Gili. También colaboró con la famosa fábrica de naipes Heraclio Fournier, participando en el diseño de algunas de sus barajas.

Ponerle etiquetas a su obra es tarea estéril. No es realismo, como la definió D. Antonio Cobos en el catálogo de la exposición madrileña en la sala Fenici, pues si las calidades de los elementos de sus obras; cabellos, telas, osamentas, plantas, carnaciones… presentan una precisión casi fotográfica, las composiciones que se derivan de su unión, poco o nada tienen que ver con la realidad, al menos con nuestra realidad. Tampoco se trata de surrealismo, quizás la más tentadora y factible de las corrientes a las que intentar adjudicar su pintura. Sus obras están más allá de la realidad, si, pero están meditadas, razonadas, estructuradas sin que el azar,  o el subconsciente de la pintora haya jugado ningún papel. Dora, en la mayoría de sus obras,  quiere transmitir un mensaje y, en otras, dibuja (¡y cómo lo hace!) por el puro placer y amor artístico, la expresión “por amor al arte” cobra en ella todo su significado. ¿Arte conceptual?, en absoluto, aquí el concepto, la idea, el pensamiento, tienen mucho que decir, pero también la técnica, el dibujo, el color, la perspectiva, cosa que en el arte conceptual suele brillar por su ausencia, cuando no es ausencia total.

Hablando de la parte técnica, creo que al ver las imágenes de sus cuadros hay muy poco que decir. No en vano estuvo becada varios añosLa  por la Academia de Bellas Artes de San Fernando en Roma, por algo sería, aunque eso ahora a los “pintores de internet” les parezca algo sin importancia, lógicamente. Perdernos en divagaciones acerca de los pliegues de sus telas, de sus majestuosos cielos, de sus miradas hipnóticas, de la vivacidad de sus flores… sería restar magnificencia a figuras de tal calidad e impacto que solo piden silencio y tranquilidad para ser contempladas en su total plenitud, con todo el respeto y admiración que merecen aquello que son por encima de todo, ¡Obras de arte!, un arte sublime, poético, paciente, pleno de dedicación y entrega. Un arte atemporal que, como ella misma, está en otra realidad probablemente mucho más real que la nuestra.

Solo me queda para acabar, dar voz a otros que hablaron de ella antes, para que no sea solo yo el que alabe la figura de una ARTISTA (así, con mayúsculas) que merecería algo más que estas simples palabras en este blog, aunque a buen seguro también le agradará leerlas entre pincelada y pincelada allá donde siga creando sus joyas.

La pintura de esta sensible y apasionada artista, dueña de una dotación congénita dibujística excepcional, se encuentra además por razones de rigurosa formación pictórica, en ese punto de maestría que, Don Eugenio D’Ors exigía para la obra bien hecha….. De poco le habría servido a Dora tanta belleza si no hubiera sabido ungir con un encendido lirismo las formas acariciadas por sus pinceles….Su pintura tiene ese “algo” indefinible que tensa instantáneamente la comunicación emocional.

(Antonio Cobos. Decano de la Asociación Española de Críticos de Arte)

 

 

El prodigioso dominio de la técnica va unido […] a la expresión de un mundo personal en el que nos deslumbra su enorme carga poética, su impresionante sentido estético, y un sobrecogedor clima de insobornable misterio.

(Raúl Chávarri. Escritor y crítico de arte. Ganador del premio Blasco Ibañez de Novela)

I CONCURSO DE CUENTOS NAVIDEÑOS ONDA CARTAGENA

Anímate y participa.

87.5 Gaceta Radio y TV

Con motivo de las próximas fiestas de navidad, Onda Cartagena convoca un concurso de cuentos navideños que se regirá por las siguientes bases.

Bases

1) La Temática, como el título del concurso indica, deberá estar relacionada con la Navidad en cualquiera de sus múltiples facetas.

2) Los cuentos deberán estar redactados a ordenador con una extensión mínima de una página y máxima de cuatro, en lengua española. Todos los cuentos deberán contar con el título del mismo en el encabezado, en negrita y subrayado. No se admitirán cuentos redactados a mano. La fecha límite de entrega será el 15 de diciembre.

3) El concurso estará abierto a la participación de todo aquel que lo desee sin restricción de edad.

4) Los cuentos deberán ser inéditos, cualquier detección de plagio total o parcial, significará la eliminación del concurso.

5) La presentación de las obras se podrá…

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Efemérides

1778 – Fallece Giovanni Battista Piranesi, grabador italiano.

La_Fuensanta,_by_Julio_Romero_de_Torres
La Fuensanta. Julio Romero de Torres. 1929

 

 

1874 – Nace Julio Romero de Torres, pintor español.

 

1909 – En Madrid (España), un incendio iniciado en las calderas provoca la destrucción del Teatro de la Zarzuela.

 

1940 – En Barcelona (España) se estrena el Concierto de Aranjuez de Joaquín Rodrigo.

1967 – En Estados Unidos se edita el primer número de la revista Rolling Stone.